
La nueva apuesta de los malls en Sudamérica
En los últimos años, los centros comerciales de América Latina han comenzado a redefinir su relación con la gastronomía. En lugar de limitarse a ofrecer zonas de comida rápida, están transformando sus espacios para convertir la experiencia culinaria en un eje central de atracción. Esta estrategia surge como respuesta al crecimiento del comercio electrónico, que ha obligado a los malls a ofrecer vivencias únicas que motiven al público a visitarlos presencialmente.
Si hablamos del crecimiento y de la evolución, en países como Perú y Chile, el consumo en áreas gastronómicas ha aumentado entre un 15% y 20%. Por su lado, Colombia lidera la tendencia con un incremento superior al 30%, en parte gracias a espacios como “Social” en Mall La Colina, en Bogotá, donde se integran gastronomía, coctelería, música y un ambiente cuidadosamente diseñado.

Este fenómeno traduce que los consumidores valoran cada vez más las experiencias sociales y sensoriales, más allá del simple acto de comprar.
Con el objetivo de diversificar su oferta, los centros comerciales han incorporado nuevos formatos de espacios gastronómicos dentro de los centros comerciales, como por ejemplo:
- Patios de comida (Food Courts):
Siguen siendo populares, pero están siendo modernizados para adaptarse a nuevas demandas. - Bulevares gastronómicos:
Se trata de espacios al aire libre, con restaurantes de nivel medio a alto, donde también se ofrecen actividades en vivo como conciertos o espectáculos. - Food Halls:
Inspirados en mercados modernos internacionales, estos espacios combinan arquitectura atractiva, propuestas culinarias diversas y un fuerte componente cultural y social.
Algunos casos a destacar en la región, por el lado de Chile, el proyecto Santiago Open Gourmet (SOG), ubicado en Open Kennedy y desarrollado por Parque Arauco, ofrece una experiencia completa con comida de autor, presentaciones en vivo y una programación cultural variada.
Respecto a Perú, el Mercado Cayma, en la ciudad de Arequipa, se ha consolidado como un food hall moderno que ofrece gastronomía variada, junto con actividades como shows musicales, DJs y eventos semanales.
Como último ejemplo, en relación a Colombia está Social, en el Mall La Colina de Bogotá, que combina la experiencia de un bar con gastronomía de alto nivel, espectáculos y una ambientación pensada para el público adulto joven.
En el caso de nuestro país, Mallplaza ha unido fuerzas con el grupo gastronómico Mil Sabores con el objetivo de abrir entre 85 y 100 nuevos locales entre 2022 y 2025. Esta expansión se enfocará en ciudades como Santiago, Antofagasta y Concepción, posicionando a la gastronomía como el principal motor de tráfico en sus espacios.

Por otro lado, no podemos dejar de mencionar al Mercado Urbano Tobalaba, que si bien no es un mall como tal, sí es un espacio donde convergen las nuevas tendencias. Con ingreso directo a la estación Tobalaba del Metro de Santiago, el MUT es un espacio con una propuesta única, que busca generar un impacto positivo en las personas, la ciudad y el medio ambiente.

En conclusión, esta transformación gastronómica de los centros comerciales refleja un cambio de paradigma: los malls buscan ser más que lugares de compras, apostando por experiencias completas que incluyan cultura, entretenimiento y buena comida. Frente al avance del comercio digital, esta estrategia permite ofrecer algo que las plataformas online no pueden replicar, que es una vivencia presencial, cercana y memorable.





