La Fuerza de Ser Madre en el Mundo Gastronómico

En el exigente y apasionante mundo de la gastronomía, donde las jornadas parecen interminables y la excelencia se construye a fuego lento, hay mujeres que además de liderar cocinas, emprender negocios y crear experiencias inolvidables, desempeñan uno de los roles más transformadores de la vida: ser madres. Detrás de cada plato, cada servicio y cada proyecto gastronómico, existen historias de esfuerzo, resiliencia y amor que pocas veces se cuentan con profundidad.

En el dia de la madre, este reportaje reúne las voces de cinco mujeres socias de Fegach, que han logrado equilibrar la intensidad de la gastronomía, con la sensibilidad de la maternidad, convirtiéndose en ejemplo e inspiración para nuevas generaciones, alimentando sueños, familias y vocaciones que también es una forma de transformar el mundo.

CAROLINA JOFRE, Chef Instructor Colegio Providencia, La Serena

¿Qué aprendizaje te ha dejado la maternidad que hoy aplicas en tu forma de liderar equipos o crear experiencias gastronómicas? La maternidad me ha enseñado a desarrollar talentos como, el amor, la paciencia, a trabajar incluso en tiempos de dificultad, a entender que cada persona vive procesos distintos, hoy en día puedo aplicar todo esto a mis alumnas, transmitiendo que los detalles hacen la diferencia al igual que en la crianza, y que la comida preparada con intención y dedicación puede tener un impacto en los demás y convertirse en un recuerdo especial.  Cuando miras todo lo que has construido, ¿qué te gustaría que otras mujeres aprendieran de tu historia? Me gustaría que otras mujeres comprendan que no es necesario tener una vida perfecta para seguir nuestros sueños, debemos entender que nuestras historias, nuestro talento, y nuestras raíces tienen un gran valor incluso cuando dudas, es por eso por lo que las cosas cambian cuando lo hacemos desde el corazón.

ANDREA SOTO, Emprendedora en Dolce Armonia y Docente Colegio William Taylor, Iquique

¿Cuál es ese sueño personal o profesional que todavía quieres cumplir y qué te impulsa a seguir luchando por él? Mi sueño personal y profesional es seguir creciendo con mi emprendimiento y lograr tener mi propia cafetería. También sueño con darle estabilidad y una vida llena de amor y oportunidades a mi hija. Lo que me impulsa a seguir luchando cada día es demostrarme que, con esfuerzo y amor por lo que hago, sí es posible salir adelante, incluso en los momentos más difíciles. ¿Si tus hijos pudieran describirte en una sola frase como madre y profesional, ¿cómo te gustaría que te definieran?  Me gustaría que me recordaran como una mamá amorosa, fuerte y perseverante, que nunca dejó de luchar por sus sueños y por su familia. Y como profesional, que vean en mí a una persona apasionada, dedicada y capaz de enseñar y entregar amor a través de lo que crea y comparte con los demás.

SABINA VILCHES, directora en Restaurant El Sauce Lo Abarca, San Antonio

¿En qué momento descubriste que la gastronomía no era solo un trabajo, sino una parte esencial de tu vida y de tu identidad? La gastronomía dejó de ser solo un trabajo cuando entendí que en cada receta también estaba mi historia familiar. En El Sauce no solo cocinamos comida tradicional, sino que mantenemos viva una herencia que comenzó hace más de cien años con mis bisabuelos. Ahí descubrí que este oficio era parte de mi identidad, porque detrás de cada plato están los recuerdos, las reuniones familiares, el esfuerzo de generaciones y también el vínculo con nuestra comunidad y nuestras raíces. ¿Cómo transformó la maternidad tu manera de entender el esfuerzo, la disciplina y el amor por lo que haces? La maternidad me enseñó a mirar el trabajo desde otro lugar. Entendí el esfuerzo con más profundidad, porque ya no trabajas solo por ti, sino también para dar ejemplo y construir futuro. Aprendí que la disciplina y el amor por lo que uno hace tienen mucho que ver con la constancia diaria, incluso en los momentos difíciles. También me hizo valorar aún más el sentido familiar de El Sauce, porque este restaurante siempre ha sido un espacio donde se mezclan la cocina, la tradición y el cariño.

VERONICA ARENAS, Cofundadora en Gusto Sureño Restaurante, Puerto Montt

¿Qué valores intentas transmitir cada día, tanto en tu cocina o negocio, como en la educación de tus hijos?  Los valores que busco transmitir son la importancia de hacer incluso la tarea más pequeña con dedicación, orden y método. También creo profundamente en la actitud frente al trabajo y actitud frente a las dificultades: mantener siempre una mirada positiva, no rendirse ni “echarse a morir” ante los problemas. Primero debemos buscar soluciones, agotar las alternativas y dar lo mejor de nosotros. Y si aun así no resulta, tener la humildad y la valentía de pedir ayuda. ¿Muchas veces las mujeres sienten que deben elegir entre la familia y el éxito profesional. Desde tu experiencia, ¿qué significa realmente “tener éxito”?  Para mí, el verdadero éxito es lograr compatibilizar la crianza con el desarrollo profesional. Sin embargo, eso muchas veces depende de contar con una red de apoyo sólida y con comprensión en el entorno laboral. En gastronomía, los horarios suelen ser exigentes y muchas veces no coinciden con los horarios de jardines infantiles o colegios, lo que convierte el equilibrio entre familia y trabajo en un gran desafío diario. Aun así, con organización, apoyo y compromiso, es posible seguir creciendo profesionalmente sin dejar de lado lo más importante: la familia.

KAREM VARGAS, directora Carrera Gastronomía y Turismo INACAP, Sede Puente Alto, Santiago.

 La gastronomía exige muchas horas, sacrificios y energía emocional. ¿Cuál ha sido el momento más difícil que has vivido como madre y profesional, y cómo lograste superarlo? Creo que lo más difícil fueron los horarios y las largas horas de trabajo, sobre todo en la Industria (restaurante, centros de eventos) dónde ingresas en tu horario correspondiente y no siempre sabías la hora de término del turno. Ésto traía como consecuencia no poder ver a mis hijos algunos días, salir muy temprano en la mañana cuándo aún ellos dormían y regresar cuándo ya estaban acostados, esto lo logré superar con el apoyo de la familia Indudablemente, fui privilegiada en ese sentido, aunque esto conlleva movilizarse y trasladar a los niños para los cuidarán cuándo estaba trabajando. ¿Qué le dirías a una mujer que siente miedo de perseguir sus sueños profesionales después de convertirse en madre? Se puede superar, logré hacerlo, pero a la largo para nosotras es difícil sostenerlo en el tiempo, porque también se nos exige estar presentes y acomodar los tiempos junto a una carrera profesional es complejo. Por lo mismo decidí acercarme a la academia, dónde hoy tengo un horario que me permite pasar tiempo con ellos a la vez que puedo desenvolverme en mi trabajo logrando objetivos. Es posible, que ser madres no es un impedimento, sabemos que el camino es difícil, vivimos en una cultura originalmente machista, pero que ha evolucionado y que hoy las mujeres estamos presentes, somos importantes y tenemos las mismas e iguales capacidades que los hombres.

Comparte tu aprecio